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Nonnenfließ, el riachuelo de las monjas

Posted by: tierrabe Posted on: 25 junio, 2019

Nonnenfließ

Antes de empezar a escribir sobre un lugar para que conozcáis algo más de la Tierra de Barnim me suelo enfrascar en internet buscando historias o información de este. Pero sobre este lugar en concreto me sabía a muy poco lo que he encontrado.

No es que sobre el Nonnenfließ no haya cosas publicadas, todo lo contrario, pero nadie habla realmente de lo que se siente al pasar por ahí. Eso sí, clasificaciones como visita imprescindible, naturaleza maravillosa,  un clásico de senderismo cerca de Berlín  se encuentran en cada descripción del lugar. Quizás será porque no es nada fácil describir en palabras lo que uno ve y siente cuando camina al lado de este riachuelo que atraviesa el altiplano de Barnim.

Nosotros lo tenemos a ladito de casa y por muchas veces que hemos caminado ya por ahí, siempre apetece ir otra vez.

Existe una ruta circular de unos 11km bien señalizada que trascurre la parte más espectacular y bonita del Nonnenfließ.

A los primeros pasos ya te sientes como recién entrado en un cuento de hadas.  Caminando o en bici, lo mismo da. El camino no deja de subir o bajar.  Retorciéndose como una serpiente atraviesa el valle, al igual que el riachuelo, sorteando hermosas colinas acolchados por la hoja caída del pasado otoño. Rayos de sol juegan con las cristalinas aguas, una cúpula  verde formado por grandes Árboles de hoja caduca casi no deja ver el cielo. Viejos troncos cubiertos de musgo, ancianos guardianes del lugar, te imponen y hacen quedarte en silencio. A cada paso te das cuenta que aquí la naturaleza vive su propio tiempo y cambio. Lento pero continúo.

Foto cedida por @annetepa7

Gran culpa de este paisaje de colinas y del retorcido recorrido del valle tiene el riachuelo. El suelo es muy arenoso, fruto de los tiempos de la era glacial. Así que el agua lo tiene fácil en cavar continuamente nuevos recorridos. El propio flujo del agua quita la arena de unos sitios y la acumula en otros. Al ser un espacio natural protegido las autoridades se han ocupado de mantener el lugar lo más auténtico posible.

Especies de animales que aquí han tenido su hábitat se han incorporado de nuevo. ¡Entre ellos el Castor!

Este mamífero, aparte del propio rio, es el principal obrero del valle. Desde luego su labor no pasa desapercibido. Cada dos por tres se ven árboles victimas de sus afilados dientes, diques y fuertes de ramas para retener el agua. Algunas partes del camino se encuentran inundados.

Desde luego yo no soy experto en el tema, pero no me extraña en absoluto que haya voces levantándose en contra del fuerte impacto que tiene el Castor en el ambiente. Asombra su voraz afán de adaptar el lugar a su gusto. Por otro lado hay muchas especies que les favorece el hábitat creado por el castor.

Este hecho sobre la actuación del castor llevo a que en el año 2017 las competencias forestales cerraron el acceso público al camino por el riesgo de caída de árboles. Poco después se abrió otra vez. Pero tampoco nos vayamos a asustar, a día de hoy no ha habido accidente en este lugar por causa de un árbol o ramas caídas que yo sepa. Y es lógico, nadie se va adentrar en estos sitios con tan mal tiempo o vientos  fuertes, es de sentido común. Siempre  me he cruzado con caras felices de los paseantes disfrutando del lugar.

En el camino hay varios sitios donde  cruzamos el Nonnenfließ por unos puentes  de piedra antiguos. Estos testigos de otras épocas consiguen dar al lugar un encanto más mágico todavía.

El riachuelo antaño albergaba unos cuantos molinos, pero apenas quedan signos de ellos.  Como a mitad del recorrido se encuentra un puente más grande que forma parte de un viejo camino de adoquines, principal y antigua  vía de transporte entre los dos pueblos más importantes de la comarca. Bernau  y Eberswalde. Al lado de este puente hay una zona de descanso con un refugio peculiar por su estilo de construcción. En el mismo lugar nos encontramos con una antigua saga que da nombre a este sitio.  Luisenkreuz  –  La Cruz de Luise.

Cuenta  la saga que en este sitio había un monasterio de monjas el cual desapareció después de una fuerte riada. La única monja sobreviviente levantó una cruz de madera dando las gracias por su salvación. La cruz no sobrevivió el paso del tiempo y en su lugar hay hoy en día una piedra grande con una inscripción. También se cuenta que la monja salvo parte del tesoro del monasterio y lo enterró en la cercanía. Bueno, el que se lo cree……. 😉

De este monasterio desaparecido proviene también  el nombre del riachuelo,  Nonnenfließ, Arroyo de las Monjas. Algo de místico tiene la historia de este arroyo, encajando perfectamente con  la naturaleza que nos rodea en esta parte de Barnim. Una Joya que no te puedes perder si  te gusta la naturaleza en su estado puro. Aquí  el caminante se puede sumergir en el cuento del bosque, sentir su vida y su embriagador ambiente.

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Sería un placer enorme verte ahí  y porque no, algún día poder guiarte para visitar y sentir este lugar.

Hasta pronto vuestro